El caso de Santiago se ha tornado más complejo debido a que ya había recibido tratamiento de quimioterapia previamente. Sin embargo, la enfermedad regresó con mayor agresividad, lo que ha requerido la implementación de un protocolo de tratamiento más intensivo y especializado para combatir el avance del padecimiento en su organismo.
Los médicos han determinado que Santiago necesita seis frascos de un medicamento específico de quimioterapia para su tratamiento. Cada frasco tiene un costo que oscila entre 300 y 389 mil pesos, lo que representa una suma total superior a los dos millones de pesos únicamente para esta parte del protocolo médico establecido.
Además del costoso medicamento, el plan de tratamiento incluye la realización de un trasplante de médula ósea, procedimiento que representa otro desafío económico significativo para la familia. Este trasplante es considerado fundamental para mejorar las posibilidades de recuperación de la joven estudiante y controlar efectivamente la progresión de la enfermedad.
La situación económica de la familia Santiago es particularmente difícil, ya que la madre de Chantal tuvo que dejar su trabajo para dedicarse completamente al cuidado de su hija. La familia no cuenta con seguro médico que pueda cubrir estos tratamientos especializados, ni tampoco poseen los recursos económicos necesarios para afrontar los gastos.
