El especialista explicó que República Dominicana debe mantener vigilancia constante ante la evolución de este sistema atmosférico, ya que hacia mediados de semana podría transformarse en una depresión tropical o incluso en la Tormenta Melisa , dependiendo de las condiciones que prevalezcan en su entorno. Esta evolución determinará la intensidad de sus efectos sobre el país.
Suriel subrayó que, independientemente de si el fenómeno categoría ciclónica alcanza o permanece como un disturbio activo, su tránsito generará períodos de lluvias intensas en gran parte del territorio nacional, especialmente entre miércoles y jueves, cuando se situa al sur de la isla. Estas proyecciones se basan en los informes del Centro Nacional de Huracanes de Miami (NHC).
Según los pronósticos, las precipitaciones podrían extenderse hasta el fin de semana, con acumulaciones significativas de agua que podrían aumentar el riesgo de inundaciones tanto urbanas como rurales. Esta situación sería más grave en áreas de alta pendiente o con suelos ya saturados por lluvias recientes, lo que incrementa la vulnerabilidad de comunidades y cultivos.
El experto agregó que, además de este sistema, avanza por el Atlántico oriental la onda tropical número 50 de la temporada. Esto confirma que el período activo de huracanes en el Caribe aún no ha concluido y que podrían surgir nuevas formaciones atmosféricas en las próximas semanas, manteniendo la vigilancia meteorológica como una medida imprescindible.




